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Matthias Kaul, nacido el 29 de enero de 1949 en Hamburgo, comenzó su carrera musical desde muy temprano como un oyente extremadamente activo, donde el entorno en el que creció (un profundo bosque de pinos por un lado y una isla del Mar del Norte por el otro) ), fue formativo para toda su trayectoria compositiva.

Muchos de sus experimentos de sonido e instalaciones de sonido desde su infancia fueron elaborados en trabajos posteriores y publicados. Evitó las clases de música basadas en la escuela y en su lugar comenzó a tocar la batería a la edad de 17 años como autodidacta.

Muy pronto trabajó con diferentes bandas, tocó música pop, rock, jazz, free jazz y entertainment y tocó en clubes alemanes, bares, salas de conciertos, festivales al aire libre, radio y televisión. A la edad de 21 años aprendió a leer partituras y comenzó a tomar clases en el Conservatorio de Música de Hamburgo.

Un año más tarde comenzó a tomar clases de piano y teoría de la música en la misma institución. A partir de entonces, su actividad como baterista se extendió a tocar en orquestas. Como vibráfono y marimba, comenzó a componer y tocar música “zappaesque”. Más tarde estudió batería con Robert Hinze en la Hochschule für Musik und Theatre Hamburg y completó tanto un diploma de Orquesta como un de Artista. Durante este tiempo, fue miembro del colectivo de intérpretes y compositores “Hinz- und Kunst” y contribuyó con algunas de las composiciones de la comunidad del conjunto.

Todas las actividades de música rock cesaron, antes bien, estrenó muchas obras musicales contemporáneas (de H.W. Henze, N.A. Huber, etc.)

Al mismo tiempo, se crearon sus primeras partituras de música y cine teatrales. Además, los viajes lo llevaron a África, para conocer la cultura de las tribus Maasai y Samburu (con las que vivió esporádicamente). Debido al hecho de que lo que experimentó allí era tan diferente de la llamada cultura avanzada europea, tuvieron que pasar 20 años, hasta que sus experiencias africanas se manifestaron en su trabajo.

Después del diploma de artista y la separación de Hinz und Kunst, Kaul se desempeñó como músico callejero durante un tiempo y junto con la flautista Astrid Schmeling y el guitarrista Michael Schröder fundó el Ensemble L’ART POUR L’ART, que dedicó muchas de sus composiciones a y con el que viajó por el mundo dando conciertos. Una mayor conversión a la composición comenzó durante los últimos años del último milenio debido a la colaboración con el compositor e improvisador Malcolm Goldstein.

Goldstein aconsejó a Kaul dedicarse más a la composición.  Trabajó con compositores y artistas como John Zorn, David Moss, Elliott Sharp, Carla Bley, Mauricio Kagel, Hans Werner Henze, Vinko Globokar, Hans Joachim Hespos, Alvin Lucier y otros, y como baterista y compositor recorrió Europa, Norte y Sur. América, Japón, Corea, Taiwán, India y Canadá.

CDs con sus composiciones fueron lanzados por Wergo, HAT HUT y nurnichtnur, entre otros. Obtuvo contratos de composición con organismos de radiodifusión alemanes como DLF, HR, WDR, SR, de los Opera House en Hamburgo, Hannover, Berlín y Munich; de Ensembles como uno a uno, L’ART POUR L’ART, Schola Heidelberg, Lucilin, Nomos Quartett, de festivales como el Wittener Tage für neue Kammermusik, el Festival + de la Bayerische Staatsoper, Rainy day Luxemburg y de Instituciones como Mutemus New York , IMDDarmstadt y la Fundación Arno Schmidt. Junto con Astrid Schmeling en 1999 fundó la clase magistral de composición galardonada muchas veces para niños L’ART POUR L’ART

(Premio “Echo Klassik” por “Haltbar gemacht” en la categoría “Música clásica para niños” (2012), Schallplattenpreis (2012), “Premio Junge Ohren” (2011), Premio de educación musical por adelanto (2009)). La clase magistral consiste en clases de medio año de duración con clases individuales y grupales para niños y jóvenes de entre 7 y 18 años, durante los cuales se realizan conciertos regularmente. Las obras de Matthias Kaul comprenden música instrumental y piezas de teatro musical, obras de radio, instalaciones, conceptos de improvisación. Desde el final de sus estudios, ha estado trabajando como un “músico independiente” comprometido.

 

Créditos para la foto

Maria Balabas